Contratar repartidores es uno de los primeros grandes desafíos cuando tu sodería crece más allá de lo que podés manejar vos solo. La pregunta técnica (¿en blanco, monotributo o acuerdo informal?) es también una pregunta estratégica sobre qué negocio querés construir.

Las 3 opciones principales en Argentina

Opción 1: Relación de dependencia (en blanco)

El repartidor es empleado tuyo. Firmás contrato laboral bajo el convenio correspondiente (generalmente Comercio o Empleados de Comercio según interpretación de ART).

Costo total mensual por repartidor (2026):

Costo total real: $990.000 - $1.371.000 ARS por mes.

Opción 2: Monotributista (factura como autónomo)

El repartidor es monotributista, te factura mensualmente por sus servicios. No hay relación laboral formal. Vos pagás la factura y listo.

Costo total mensual:

Costo total real: $650.000 - $970.000 ARS por mes.

Parece más barato, pero tiene riesgo: si el "monotributista" es en realidad tu empleado encubierto (horario fijo, exclusividad, órdenes directas), un inspector puede recategorizar la relación y cobrarte todas las cargas sociales retroactivas + multas.

Opción 3: Acuerdo informal (sin registrar)

El repartidor trabaja sin estar registrado. Le pagás semanalmente en efectivo.

Costo declarado: $500.000 - $700.000 ARS.

Costo real incluyendo riesgo: esto es ilegal. El riesgo de un juicio laboral puede ser de $5-15 millones ARS por empleado. No es una opción profesional, aunque sea común en el rubro.

Los riesgos reales del monotributo

Un monotributista es un trabajador autónomo que trabaja para varios clientes. Si tu "monotributista" solo trabaja para vos, cumple horario que vos definís, usa tu uniforme y te reporta a vos — legalmente es un empleado en relación de dependencia encubierta.

Las señales que miran los inspectores de AFIP o ministerio de trabajo:

Si 3 o más de esas señales están presentes, es "relación laboral encubierta". Multas típicas: hasta 2 años de salarios no pagados + cargas sociales + indemnización.

La estrategia por tamaño de sodería

Sodería chica (0-150 clientes)

Generalmente el dueño reparte. Si tomás uno, el esquema más común en Argentina es monotributo con algo de flexibilidad real (el repartidor tiene otros clientes, usa su propio vehículo, no depende 100% de tu operación).

Si no podés cumplir esas condiciones, el costo del blanco vale la pena ante el riesgo.

Sodería mediana (150-400 clientes)

Acá sí o sí blanco. El monotributo con 2-3 repartidores full-time es muy riesgoso. Un juicio laboral se come 2-3 años de utilidad.

Pagar bien, cumplir todas las cargas y dormir tranquilo. Sumarle un bono variable mensual por rendimiento compensa parte del costo.

Sodería grande (400+ clientes)

Siempre en blanco, con convenio colectivo claro, ART activa, liquidación profesional (contador/estudio). A partir de este tamaño, también conviene tener un encargado de logística que no reparta.

Estructura salarial que funciona

La combinación que mejor retiene repartidores:

Con esto, un repartidor bueno puede sacar $1.200.000-1.500.000 ARS/mes. Parece mucho, pero un repartidor malo te cuesta clientes por valor de $300.000-500.000 ARS por mes. El barato sale caro.

Lo que buscar al contratar

Cómo retenerlos

Un repartidor entrenado que conoce la zona y los clientes vale 3 meses de productividad si se va. Retenerlos:

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Conclusión

Contratar repartidores en Argentina tiene reglas claras. El blanco cuesta más pero te deja dormir. El monotributo puede servir para esquemas con flexibilidad real. El informal es barato pero el riesgo supera cualquier ahorro.

Independiente de cómo contrates, la productividad del repartidor depende de las herramientas. Un repartidor con app profesional entrega 40-50% más que uno con papelitos. Si querés ver cómo Reparto mejora la productividad de tu equipo, escribinos por WhatsApp.